La Fundación Paraguaya celebró este año a las mujeres que, a través de su participación en los concursos Mi Sonrisa Feliz, Mi Baño, Mi Orgullo y Mi Cocina, Mi Orgullo, lograron no solo mejorar sus hogares, sino también transformar sus vidas y las de sus familias. Las iniciativas, que movilizaron a miles de mujeres emprendedoras a lo largo del país, tuvieron un impacto positivo en la calidad de vida de los participantes, al tiempo que fortalecieron el sentido de comunidad y solidaridad entre ellas.
Estas tres acciones se basaron en el impulso del Semáforo de Eliminación de Pobreza, que tiene como objetivo mejorar los indicadores de pobreza multidimensional. En total, 1.355 hogares fueron beneficiados con la renovación de sus cocinas y baños, y 548 mujeres recuperaron su salud bucal, a través del concurso Mi Sonrisa Feliz.

Más que mejoras materiales: una transformación integral
Los concursos no solo involucraron mejoras en espacios físicos, sino que también fueron una herramienta para recuperar la dignidad y fortalecer la autoestima de las participantes. Durante seis meses, mujeres de diferentes partes del país trabajaron juntas para ayudar a sus compañeras a avanzar en sus indicadores de bienestar, especialmente aquellos que se encontraban en rojo o amarillo. Este acompañamiento mutuo permitió que muchas de ellas alcanzaran los indicadores “verdes” del Semáforo de Eliminación de Pobreza, lo que refleja una mejora significativa en sus condiciones de vida.
Concurso Mi Sonrisa Feliz: empoderando la salud bucal
El concurso Mi Sonrisa Feliz tuvo como objetivo mejorar la salud bucal de las participantes, específicamente aquellas que tenían indicadores de “Dientes Sanos” en amarillo o rojo. El trabajo de las emprendedoras no solo se centró en la mejora física de la sonrisa, sino también en ayudar a las mujeres a recuperar su autoestima.
Comité ganador: Dulce Esperanza – Oficina Mariano Roque Alonso
Premio: G. 5.000.000
Ganadora individual: Lucía Cantero
Premio: G. 3.000.000

Mi Baño, Mi Orgullo: dignidad en cada hogar
Con el concurso Mi Baño, Mi Orgullo, se promovió la mejora de los baños familiares, un espacio esencial para la higiene, la privacidad y el bienestar de las personas. Este desafío resultó en la renovación de baños en hogares de todo el país, lo que no solo mejoró la calidad de vida de las familias, sino también fortaleció su dignidad.
Comité ganador: Santa Librada – Oficina Itá
Premio: Viaje todo pago a Camboriú para todo el comité
Ganadora individual: Zulma Enciso
Mi Cocina, Mi Orgullo: transformando espacios esenciales
El concurso Mi Cocina, Mi Orgullo fue otra de las iniciativas que permitió a las mujeres emprendedoras renovar sus cocinas, espacios clave para la salud y el emprendimiento dentro del hogar. Con esta competencia, las participantes no solo mejoraron el espacio físico, sino que también promovieron la organización y la optimización de sus hogares.
Comité ganador: Panambi – Oficina Asunción
Premio: G. 7.000.000
Ganadora individual: Katherine Centurión
Premio: G. 3.000.000

Campaña #Verdeate: un paso más hacia la prosperidad
A estas iniciativas se suma en 2025 la campaña #Verdeate, cuyo objetivo es que 100.000 familias logren avanzar a un indicador verde en el Semáforo de Eliminación de Pobreza. Esta campaña busca acompañar a las mujeres y familias a mejorar sus condiciones de vida y alcanzar una mayor calidad de vida a través de un esfuerzo colectivo.
“Este año, nos sentimos muy orgullosos del trabajo realizado por las participantes. Cada una de ellas no solo ha mejorado su hogar, sino también su bienestar y el de su familia. La transformación que estamos viviendo en el país es un reflejo de la fortaleza de las mujeres paraguayas”, destacó Alejandra Rivas, Directora de Proyectos Sociales de la Fundación Paraguaya.

Un reconocimiento a la solidaridad y el esfuerzo
La Fundación Paraguaya felicita a todas las ganadoras y participantes por su dedicación, esfuerzo y compañerismo. Estas mujeres, mediante el trabajo conjunto, no solo han mejorado sus espacios, sino que han demostrado que la solidaridad y el liderazgo pueden generar cambios duraderos.
“Este año ha sido un ejemplo claro de cómo la unión y la colaboración pueden transformar no solo los hogares, sino también el futuro de nuestras comunidades”, agregó Rivas.
