El Ing. Carlos Romero asume el liderazgo del Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop), con miras a priorizar la utilización de las tecnologías y así optimizar las labores de control.
Tras la disposición del Poder Ejecutivo, Carlos Romero reemplaza a Blas Cristaldo, quien estuvo al mando de la institución desde diciembre del año pasado. Durante el acto protocolar el nuevo presidente interino se refirió a los trabajos en los cuales buscan avanzar desde el ente regulador y supervisor de las entidades solidarias, indicando que las tecnologías deben ser los aliados al momento de ejercer orden y control.
Actualmente el instituto se maneja de forma escrita, que ralentiza los procesos y gestiones. Lo que busca la institución es lograr un sistema automatizado. Si bien existen ciertos avances aún se debe trabajar en la red con las cooperativas, así como lo hace el Banco Central del Paraguay (BCP).
En ese sentido, recalcó que, con base en los convenios vigentes con la banca matriz, se puede ir trabajando en conjunto para cooperativizar varias de las cuestiones que el BCP viene implementando en sus labores.
“Queremos que en una primera etapa las cooperativas tipo A posean un control eficiente, claro y oportuno. Por otro lado, también quiero referirme al proyecto de fondo de garantías cooperativo, tenemos que apuntar a una ley con información veraz y eficiente en tiempo oportuno, y hoy hay todavía mucha lentitud”, dijo.
El Ing. Romero fue designado por el Poder Ejecutivo como presidente interino del Incoop tras la renuncia de Blas Cristaldo. Este cargo es interino, hasta que se pueda avanzar en la realización de una nueva asamblea de cooperativas para confeccionar una nueva terna de elegibles para liderar el ente.
Este procedimiento está enmarcado en la propia ley del Incoop 2157/2003, que establece que para la presidencia definitiva se deberá nuevamente convocar a una asamblea nacional para elegir de vuelta una terna de candidatos, y de esa terna el Ejecutivo deberá nombrar por decreto al nuevo presidente que terminará el mandato.
Fabia Cáceres, miembro del Consejo de Administración manifestó que es necesario que exista al mando una persona que pueda liderar los proyectos del ente regulador e indicó que, pese a las turbulencias de los últimos meses, no se vieron afectados los trabajos, ni decisiones.
“Tenemos nuestra hoja de ruta trazada desde inicio de año y ahora podremos ejecutarlo con más tranquilidad. Vamos a trabajar en la supervisión de riesgos, en el fondo de garantía, en la central de riesgos y en la inversión tecnológica”, manifestó.




