Sancionan a Paraguaycon receta del Orinoco

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Resulta interesante hacer una simple comparación entre el juicio político a Fernando Lugo y la sanción que Brasil, Argentina y Uruguay, acaban de imponer a Paraguay:

1- El juicio político fue llevado a cabo de acuerdo a lo dispuesto en el art. 225 de la Constitución Nacional. La Cámara de Diputados, por una mayoría absoluta (76 de 77 diputados presentes), resolvió presentar acusación ante la Cámara de Senadores por mal cumplimiento de funciones. Por su lado, el Mercosur requería la presencia de todos los países miembros para sesionar válidamente y considerar el caso Paraguay, incluyendo a los representantes de nuestro país.
2- La Cámara de Senadores conforme a sus facultades institucionales aprobó el reglamento que estableció el procedimiento para el juicio político. Se corrió traslado de la acusación y los abogados defensores de Fernando Lugo concurrieron ante la Cámara de Senadores para presentar su descargo, cumpliéndose íntegramente el procedimiento establecido. Sin embargo, los representantes del Paraguay ni siquiera fueron admitidos en la reunión de presidentes del Mercosur y los asistentes técnicos paraguayos que se encontraban trabajando en Mendoza desde hacía días fueron obligados a abandonar el hotel donde se desarrollaría el evento. Es decir, a Paraguay se le negó toda posibilidad de defensa, fue excluido de la reunión antes que esta se inicie y se le impuso una sanción a través de una decisión carente por completo de legalidad, porque la presencia de Paraguay era una condición sustancial para que la Reunión del Mercosur pudiera considerar el tema.
Como se puede apreciar, resulta indiscutible e incuestionable que estos demócratas que hoy gobiernan en la Argentina, Uruguay y Brasil nos acusan de haber realizado un golpe de Estado alegando que los plazos establecidos para la defensa de Fernando Lugo fueron reducidos, pero nos impusieron una sanción sin permitirnos defensa alguna y, más aún, excluyéndonos de antemano de la reunión. Es importante aclarar que para imponernos esa sanción era necesaria la presencia de Paraguay en la reunión, lo que no debe confundirse tampoco con el ejercicio de la defensa.

Como lo podrá notar cualquier persona, lo que acaban de hacer en la Reunión del Mercosur no pasa de una descarada hipocresía, que fue llevada adelante para satisfacer a Hugo Chávez, quien no tiene vergüenza al pretender darnos cátedra de democracia y de Estado de Derecho.

Tuvieron que sacar a Paraguay, violando nuestra soberanía, nuestro derecho a la autodeterminación, el principio de no intervención en nuestros asuntos internos y violar los protocolos de Ushuaia y OuroPreto para permitir el ingreso de Venezuela al Mercosur.

El juicio a Fernando Lugo solo fue un pretexto para dar satisfacción al morador del Orinoco, que solo sueña con sustituir al Imperialismo Americano con el Imperialismo Bolivariano que bautizó como Socialismo del Siglo XXI.
Esta no es una pelea entre colorados y liberales, ni entre simpatizantes de derecha y de izquierda. Hoy los países del Mercosur han atacado y ofendido a todo el Paraguay por igual y todos los que amamos este país debemos entender claramente lo que ocurrió y no caer en las mentiras de quienes propiciaron y apoyaron la demencial y vergonzosa decisión de la decadente Cristina Fernández y sus colegas de Uruguay y Brasil.