Una muestra que revitaliza la confianza en el país

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Un 15% del aumento en la cantidad de expositores y casi un millón de visitantes a la XXXI edición de la Expo 2012 de Mariano Roque Alonso, organizada por la Asociación Rural del Paraguay y la Unión Industrial Paraguaya, evidencia que hay un país en movimiento, que trabaja y busca crecer con esfuerzo constante y cotidiano.
La industria, la banca, el comercio, los artesanos, la diversidad de empresas y hasta los microvendedores hicieron que la muestra de este año, desarrollada en medio de una crisis política, saliera adelante y evidenciara que hay gente que confía en el país para propiciar el desarrollo productivo.
Empresarios de la industria automotriz, de bienes de consumo y servicios, hicieron negocios multimillonarios que dinamizarán sin duda la economía. Es esa la faceta del Paraguay que trabaja silenciosamente para provecho individual y colectivo. Es importante señalar también que muchos extranjeros visitaron la feria, lo que posibilitará abrir nuevos mercados hacia el exterior.
Nuestra ganadería ha mostrado nuevamente que mantiene un liderazgo importante en la región, compitiendo fuertemente con los vecinos. La genética evolutiva ha propiciado una excelente cría que hace que la carne paraguaya sea un bien muy atractivo para los consumidores extranjeros. Lastimosamente este año el sector fue golpeado fuertemente por la aparición de la fiebre aftosa, problema sanitario que ocasionó el cierre de nuestros principales mercados compradores, como Chile, Rusia, Israel, entre otros, causando perjuicios varias veces millonarios que afectaron a los productores, pequeños, medianos y grandes, a las empresas de transporte, a la industria frigorífica y, en fin, a toda la cadena productiva.
No podemos olvidar que el sector pecuario genera riqueza y la convierte en una gran fuente de empleo para la población, especialmente a aquella de bajos recursos económicos.
Los miles de visitantes a la Expo fueron testigos de que el Paraguay tiene mucho que mostrar al mundo. Y esta vidriera permite cada año a los industriales y productores en general exponer el fruto de lo que están haciendo para provecho del país en su conjunto.
Un punto destacable en esta nueva edición de la Expo fue la exposición del  primer automóvil construido en Paraguay, cuya locomoción es a través de la energía eléctrica, una fuente no contaminante y limpia, producida en nuestro país. El “Aguará”, como se llama, debe convertirse en un símbolo nacional que ofrece al mundo un móvil ajustado a las necesidades de este tiempo, en contraposición a la energía producida a partir del combustible fósil.
Observar en la Expo la camioneta producida por la Itaipú, en colaboración con otras instituciones dedicadas a la investigación en el país, es todo un orgullo para los paraguayos. Realmente regocija la muestra que acaba de concluir y es una clara demostración de que existe una vivificante confianza de los compatriotas por hacer mejor las cosas, alentando la capacitación y la creatividad.
La generación de riqueza permitirá que más paraguayos tengan educación, salud y algo tan elemental para la autoconfianza social: el acceso a la oportunidad laboral por la que tanto claman nuestros jóvenes hoy día.
Desde estas páginas felicitamos a todos los paraguayos que hicieron posible el éxito de la Expo 2012 y alentamos a aquellas autoridades que realizarán muestras similares en otros puntos del territorio nacional a que muestren igualmente la potencialidad de sus respectivas regiones.
Esta es la mejor respuesta a aquellos que quieren generar desesperanza y desconfianza en lo que se está haciendo en materia de desarrollo productivo.