La Cooperativa San Cristóbal se suma al rescate del castigado arroyo Mburicao

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Fomentando el 7º principio cooperativo “Compromiso con la comunidad”, la entidad solidaria realizó trabajos de limpieza en el conocido cauce asunceno.
 
La Cooperativa San Cristóbal Limitada estuvo presente en el acto de reconocimiento de entidades invitadas por la Dirección de Medio Ambiente de la Municipalidad de Asunción, para participar de un proyecto ambiental que apunta a recuperar uno de los símbolos más queridos de nuestro acervo nativo: el arroyo Mburicao.
El mismo que ha inspirado a músicos y poetas de la talla de José Asunción Flores y Manuel Ortiz Guerrero busca recuperar su otrora belleza.
Iniciativa
“Mburicao potî” se llama un proyecto que la Comuna asuncena junto a las comisiones vecinales de la zona y otras entidades tratan de implementar para que el cauce de agua que fluye a lo largo de su recorrido se vuelva cristalino.  El curso del arroyo nace bajo la estación de servicio “Mburicao”, en la avenida Eusebio Ayala y Martínez Ramella, se pierde entre la maraña de las construcciones para reaparecer a la altura de la Plaza José Asunción Flores y Manuel Ortiz Guerrero. 
Poco después aumenta el caudal con su afluente, el Mburicaomí, cuyas aguas recogidas de Villa Morra (desde Mariscal López y San Martín) todavía se mantienen relativamente limpias
Luego de pasar por el Parque Mburicao y atravesar la vía férrea mediante un idílico puente en arco, el arroyo cruza la avenida Artigas y se interna por Tablada Nueva, para desembocar en el riacho Kara Kara, en los bañados de Ysoro. Este es el sector más castigado del Mburicao.
El sentido social que caracteriza a las actitudes de la filosofía cooperativista inspira y mueve a las autoridades de la Cooperativa San Cristóbal a sumarse a este noble emprendimiento que apunta, como objetivo fundamental, al rescate de uno de los arroyos más emblemáticos de Asunción: el Mburicao.
 
Reforestación
 
En ese sentido, la entidad solidaria, en el marco de su compromiso con la comunidad, aporta plantines de especies nativas para arborizar, refrescar y reverdecer la plaza “Manuel Ortiz Guerrero y José Asunción Flores”, sitio público por donde también corren las aguas del Mburicao.
Esta responsabilidad social la asumió públicamente, en representación de la Cooperativa San Cristóbal, el presidente del Consejo de Administración, Juan Carlos Ozorio, en un acto celebrado en la citada plaza el 22 de setiembre pasado, con presencia del intendente municipal, Arnaldo Samaniego, dirigentes de comisión vecinal local y representantes de otras organizaciones sociales fraternas.
 
Apostando al medio ambiente para gozar de un mundo mejor
 
Las cooperativas toman responsabilidades para incorporar gestiones y procedimientos orientados a la conservación del medio ambiente; realizar autoevaluaciones asociativas habituales para establecer el grado de cumplimiento en materia ambiental; arrimar los temas medioambientales como normas de conducta en la dirigencia cooperativa y en la conciencia ciudadana.
Desarrollar políticas de bienestar es el deber de toda entidad solidaria de ayuda mutua, impartiendo y promoviendo la formación ambiental; velar por el cumplimiento, estabilidad y utilizar cada una de las operaciones que emprendan beneficios para el presente y futuro del entorno en donde se desarrollen las actitudes de nuestros hijos, jóvenes y personas adultas mayores.
En los últimos años, los humanos no han tenido en cuenta este factor tan importante, ya que cada día se empeñan en contaminar e infectar el medio ambiente sin pensar en el daño profundo que provocan en el bienestar de los que habitan y habitarán el planeta, haciendo de este mundo una cloaca infestada de sequía, tala de árboles sin criterio y los monocultivos devastadores del suelo.
 
Educación cooperativa: posibilidades y límites en el manejo del conocimiento
 
El sistema educativo, la universidad o la educación cooperativa son fructuosos y fundamentales para el desarrollo integral y común de la sociedad.
La educación cooperativa consiste esencialmente en el  interés y el hábito, de la destreza y la insistencia de pensar, ver, juzgar, actuar, proyectar y evaluar de acuerdo y conforme con los principios y valores cooperativos. Por ello es que se debe garantizar y promover la incorporación de valores y principios del cooperativismo en los programas de enseñanza y aprendizaje.  Fuera de toda responsabilidad paternal que pueda tener el gobierno, debemos hacer autocrítica y entender que el sector cooperativo necesita comprender que la capacitación docente y estudiantil es asunto de primer orden, junto con el impulso del cooperativismo escolar, secundario y universitario.
Entender que la formación de líderes, dirigentes y actores sociales conforme a principios básicos de cooperación  fortalecen al futuro y organizan al presente de un movimiento cooperativo nacional emergente.  Por todo esto es que la educación en general y la educación cooperativa son piedras angulares en la conformación de una generación preparada ante los nuevos designios de este mundo tecnológico y científico en el cual nos desciframos día a día.
Como una misión mancomunada para estimular, promover, desarrollar y proyectar duraderamente el cúmulo social y cultural del sector cooperativo.