Una selección nacional bajo la lupa

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A medida que se acerca agosto, las versiones, conciliábulos, dimes y diretes se multiplican. Tradicionalmente nuestra fauna política atisba la necesidad de hacer cambios a nivel de ministerios y entes públicos. Tal cosa vuelve a ocurrir apenas se cumple el primer periodo de Gobierno. Los muchachos observan la posibilidad de colocar a un leal en tal o cual cargo y las opiniones se disparan, aparecen los “opinologos” sobre lo que hay que hacer en materia económica, seguridad, lo social y hasta en cuestiones científicas.

De hecho, los mensajes desde distintos colores van dirigidos al Presidente de la República, quien al parecer, sin embargo, parece que continuará confiando en su “selección nacional”, pese a las cuasi apocalípticas visiones de agoreros, que presagian una mayor calamidad en las diversas esferas, al menos si la cosa continúa tal cual está.

Los dardos principalmente están dirigidos hacia el ministro del Interior, Francisco De Vargas, quien no parece inmutarse ante los ataques que está recibiendo, fundamentalmente por continuos actos de delincuencia y el caso del secuestro del joven Arlan.

Otro que está recibiendo cuestionamientos constantes es el ministro de Obras Públicas, Ramón Jiménez Gaona, ante una presunta paralización y pocos desembolsos para reactivar la economía. Este, ni corto ni perezoso, se despacho contra las constructoras nacionales, advirtiendo que se acabaron “las repartijas de obras”.

Igualmente el ministro de Salud Pública, Antonio Barrios, es otro cuestionado secretario de Estado, aunque este goza con amplitud de la preferencia del Presidente.

En todo este entuerto, más allá de los encendidos debates, es abiertamente claro que los intereses personales, de grupos y sectores estarán en auge en estos días, como es cíclico cada agosto en que los objetivos a veces se enderezan o se vuelve a confiar en las figuras que están al frente de los ministerios y entes públicos.

Con seguridad, Cartes hará su evaluación a medida que se aproxime el 15 de agosto y deba presentar su informe a la Nación. Conforme a las encuestas, hay una mediana aceptación al trabajo que está haciendo al frente del Gobierno. Cuando se cumpla esa fecha, acabará el 20 % de su etapa, por lo que aun será prematuro hacer conclusiones sobre cómo acabará el partido en el 2018.