Paraguay puede ser un gran productor de microprocesadores

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No se puede alcanzar el desarrollo industrial sin innovación e investigación. Un ejemplo de ello es la República de China (Taiwán), que cuenta con 13 parques científicos, orientados a diversos tipos de innovaciones. El más emblemático es el Parque Científico de Hsinchu, uno de los principales productores de semiconductores del mundo.

Un sobrino me comentó que había logrado, con mucho esfuerzo, ingresar a la Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay, que prepara jóvenes ingenieros de primer nivel, y en la que actualmente están estudiando 109 compatriotas de la primera promoción.

Para ser sincero, lo escuché y me quedé pensando qué aprenderían estos muchachos.Pensé en las más variadas opciones, pero nunca imaginé lo que en realidad esta posibilidad, abierta por los amigos de la República de China (Taiwán), iba a representar.

En la reciente visita realizada a esa prospera nación he tenido la oportunidad de llegar a la más emblemática industria taiwanesa, el Parque Científico de Hsinchu.

Allí fuimos recibidos por el señor Shi-Min Hu, un alto directivo de la entidad, y una amable señorita, de nombre Ping Ping Chou, que, con un perfecto español, nos explicó que el Taiwán del presente y del futuro basa su crecimiento y desarrollo en la tecnología aplicada y en esa dirección hoy cuenta con 13 parques científicos, orientados a diversos tipos de innovación.

El más emblemático es el Parque Científico de Hsinchu, el principal productor de los semiconductores informáticos utilizados por todas las grandes compañías telefónicas, de computadoras, electrodomésticos, juegos electrónicos, etc., del mundo.

Apuestan a los clusters para crear cadenas de valor, asociadas con poderosas multinacionales a través de la industria biotecnológica y farmacéutica, industria de maquinaria inteligente y de tecnología verde.

Sólo este Parque factura anualmente más de 33.000 millones de dólares y ocupa a unos 14.500 empleados, todos profesionales de alta gama, cuyo promedio de edad es de 36 años.

Estaba cada vez más sorprendido y hasta estupefacto a medida que pasaban un video explicativo sobre la producción del Parque Científico de Hsinchu, pero aun así no relacionaba nada de esto con nuestro país, hasta que de repente se hizo la luz: “Creemos que Paraguay puede ser un centro de producción y distribución para toda Sudamérica de estos semiconductores y chips.

Es por eso que hemos apoyado la creación de la Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay, donde se formarán profesionales de alta gama, capaces de trabajar en un parque científico como el de Hsinchu”, nos dijo un funcionario del Gobierno taiwanés que nos acompañaba en la visita.

Entonces comprendí en toda su dimensión lo que me perturbaba y lo que con tanta emoción y entusiasmo me comentaba mi sobrino. Y no era para menos, el futuro era prometedor. Es que, haciendo un cálculo rápido, con todos los electrodomésticos, computadoras, teléfonos celulares, videojuegos, ruter, etc., es la profesión de este tiempo y de las próximas décadas.

Hay que observar que solo en nuestras oficinas tenemos más de 500 semiconductores y chips. Cuánto sería la demanda de Paraguay y cuánto en toda Sudamérica.

Estamos hablando de millones. Y yo estaba sentado en las oficinas de una de las empresas más grandes del mundo en la generación de la tecnología aplicada. También están promoviendo la generación de la energía a partir de una amplia gama de fuentes renovables, que incorpora la solar, eólica, geotermal, biocombustible y mareomotriz.

Los responsables de este importante Parque Tecnológico señalan que no se puede alcanzar el desarrollo industrial sin innovación e investigación y desarrollo.

Explican igualmente que el llamado efecto cluster se aplica en el agrupamiento de profesionales de alto nivel, a los que se les ofrecen diversos incentivos para inspirar a su creatividad, así como recompensas y subsidios para alentar la colaboración entre la industria, academia y centros de investigación de desarrollo, innovación y preparación de talentos en centros de IID Si-Sisoft.

Lugar apacible y con alta calidad de vida

El Parque Científico de Hsinchu no solo constituye una excelente base de producción para compañías de ciencias y tecnologías. También tiene estructurado un entorno de vida de alto nivel para sus empleados, pues ha creado una escuela bilingüe para impartir educación de calidad a los hijos de académicos que retornan y empleados extranjeros, dormitorios adornados con exuberante vegetación.

Ofrece un agradable paraíso que los empleados denominan hogar, a más de una amplia gama de instalaciones recreativas y de entretenimiento que ayudan al ocio y descanso de los empleados contratados, atendiendo a que cada aspecto de su vida diaria en el HSP es altamente placentero.

De esta forma los empleados contratados se sienten cómodos tanto en el trabajo, como en la vida diaria. Este entorno libre de preocupaciones lo nota cualquiera que pase por el HSP, pues se combinan un hermoso paisaje, meticulosos servicios y un toque humanístico para crear un excelente entorno para la innovación.

Desde su sede en Taiwán, el HSP se erige como anfitrión dando una calurosa bienvenida a las compañías locales y los miles de empresas de renombre mundial que tienen su base en la empresa, buscando que ellos creen su instalación y se conviertan en socios.

Anualmente el HSP atrae a más de 10.000 visitantes que comparten una de las más extraordinarias historias de éxito, en parques científicos a nivel global.