Encaran acciones estratégicas y solicitan fondeamiento del Estado

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Actualizando el contexto en tiempos de crisis, fue el nombre del webinar de la Fecoac, en el que se realizó un análisis técnico y se enfatizó una visión más detallada de lo que vive el sector a raíz de la pandemia.

La necesidad de un fondo de inyección especial para las cooperativas es la clave para reactivar el sistema comercial en el país. Este fue uno de los temas mencionados durante el encuentro por la presidenta de la Federación de Cooperativas de Ahorro y Crédito (Fecoac), Arq. Miryam Báez.

“Siempre trabajamos con sectores vulnerables y somos quienes en todo momento respondimos a esas necesidades. Conocemos a nuestros socios y sabemos dónde aprieta el zapato. Las cooperativas precisan otro tipo de fondeamiento para reactivar la economía”, fundamentó la dirigente.

El pedido se enfoca en productos financieros blandos con bajas tasas de interés para inyectar esto a los independientes y mipymes. Estos argumentos son expuestos a las autoridades nacionales en la espera de respuestas mejoradas y con mayor alcance para las personas.

Báez destacó la cintura que tiene el movimiento cooperativo para solucionar las dificultades y trabajar por el socio y las comunidades.

Por último, valoró la adecuación de los dirigentes al uso de las herramientas tecnológicas para educarse y mantenerse en comunicación.

“El mundo digital es el futuro, estamos capacitándonos e interactuando con innovaciones. Ante toda esta situación que se nos presenta, seguimos evolucionando”, finalizó.

Integración de comercio y consumo

La necesidad de reinventarse y sostener la economía en distintas comunidades a desarrollar estrategias de trabajo que posibiliten la circulación de dinero, entre socios, comercios y cooperativas.

El presidente de Credivill, Abg. Juan Ramírez, compartió la experiencia de un nuevo producto financiero: el bono cooperativo. Es un crédito de G. 500.000 que es otorgado al socio, con bajas tasas de interés, financiado en seis pagos y la primera cuota debe ser abonada recién a los sesenta días.

“En este proyecto en curso están involucrados 156 negocios de Villeta y sus alrededores. No entregamos dinero en efectivo al socio, les damos un bono que se puede gastar en los comercios que están adheridos a esta campaña en unión con la cooperativa”, detalló.

Este producto permite que la rotación del capital circule y lleguen al despensero, ferretero, verdulero que forman parte de la membresía. Para identificar los locales que están adheridos, ubican flyers a la vista del consumidor.

En una segunda fase, el listado de los 156 comercios tendrán la posibilidad de acceder a créditos blandos que serán otorgados por la cooperativa, en caso que sea necesario.

Tecnología en las manos

Las cooperativas que tienen como membresía a funcionarios de la  función pública llegan a su gente con servicios especiales. En el caso de Coosofan, opera con las Fuerzas Armadas y militares en situación de retiro.

Esta institución tiene socios en todo el territorio nacional. Hoy muchos de ellos velando por la seguridad del país. Ellos reciben los productos financieros a través de la transferencia móvil. Una herramienta que fue desarrollada por la institución, para agilizar los procesos.

“Tenemos socios instalados en destacamentos militares, en las fronteras y otros puntos. Vemos que este servicio electrónico es eficiente. Sentimos que fue una decisión acertada en su momento”, comentó.

Ortiz adelantó que las cooperativas de las Fuerzas Militares trabajan en un plan de contención, preparan kits de alimentos, para sus socios que son jubilados y perciben bajos salarios. Para esto se realizó un análisis minucioso y se encontró esta necesidad.

Realidad y riesgos

La perspectiva financiera en tiempos de covid-19, no es nada alentadora, es negativa. Existe un riesgo considerable de cierre del año con pérdidas para las cooperativas. Las medidas aplicadas para contener la situación financiera, imposibilita el cumplimiento de los planeamientos anuales y el alcance de los objetivos. En este punto el asesor financiero de la Fecoac, Lic. Ariel Torres, sugirió manejar con mucho cuidado el concepto de igualdad y equidad para darle un tratamiento especial a la situación de cada socio. “La composición de las membresías de las cooperativas de Ahorro y Crédito, es muy variada, no se puede tener el mismo tratamiento para aquellas personas que tienen como socios a funcionarios del Estado cuyos salarios no han sido afectados y a quienes tienen como parte de la membresía a trabajadores independientes”, expresó. Esta situación exige tener estrategias diferenciadas. Se debe realizar un análisis profundo pero urgente rotundo para otorgar las flexibilidades establecidas y a partir de ello aplicar la equidad. La postergación de los pagos de los créditos es un capital improductivo para las cooperativas porque no genera ingresos y ello se evidencia cuando la cuota es la misma pero el plazo aumentó. Sugirió además lanzar publicidades claras y transparentes a fin de que el socio entienda lo que consume. En relación con las tarjetas de crédito, la gente debe entender que se suspenden los pagos, pero esto sigue generando intereses. La probabilidad de cerrar el año con pérdidas es alta sino se adoptan medidas de control rápidas y no se obtienen financiamientos externos de bajo costo con periodos de gracia que se puedan trasladar a los socios. y existen cooperativas que no están preparadas para tolerar la situación financieramente.