Reserva de alimentos, clave para la ganadería del Chaco

0
20

Durante el encuentro virtual, el técnico José Renato Saalfeld brindó recomendaciones para mantener un equilibrio entre las dos épocas del año y ser más eficientes en la obtención de un producto cárnico de calidad. 

Es importante recordar que la ganadería chaqueña tiene una alta dependencia de las pasturas. En ese sentido, la variedad más cultivada es el Gatton Panic, forrajera de la especie Panicum maximum. Esta se adapta al suelo fértil y al clima semiárido de la Región Occidental del país. Sin embargo, produce solamente forraje durante la estación de lluvia, en verano. Es decir, en un periodo de 5 a 7 meses por año. 

En los meses de invierno, en los que el crecimiento del pasto se ve limitado, ya sea por el frío o la sequía que normalmente afecta con mayor fuerza al Chaco Paraguayo, exige que el productor ganadero utilice reservas forrajeras para alimentar a sus animales. 

Estas reservas pueden ser de dos tipos: henos de Gatton Panic o de Brachiarias; o bien, ensilajes de maíz o sorgo, sembrados en verano y conservados para este objetivo específico. 

El técnico señaló que se dejó de hacer reservas por los tres años de excelente cantidad y calidad de pasturas. “Para vivir bien en el Chaco, tenemos que hacer reserva y usarla de acuerdo a la categoría animal. Es muy poco, solamente 75 de 500 hectáreas. Es solamente el 15%. En el primer año podemos hacer un poquito más, y tener suficiente cantidad para estos años duros que se nos vienen”. 

Recomendaciones

Saalfeld señaló que el riesgo hídrico del Chaco es bastante alto. Por lo tanto, es sumamente necesario desarrollar reservas. En relación a la cantidad, recomendó de 3 a 5 fardos; o 2.500 kilógramos de silo por cabeza de recría y engorde.

Para los productores que únicamente realizan la cría, recomendó centrarse en la confección de fardos; y para aquellos que desarrollan engorde o recría, orientarse exclusivamente en la elaboración de silo. Sin embargo, los ganaderos que tienen el ciclo completo en sus establecimientos deben emplear ambas técnicas para la reserva de alimentos. 

Por otra parte, indicó suplementar acorde a la categoría animal y la época del año. En periodos secos, es necesario ofrecer mayor cantidad de proteína, porque el pasto se encuentra en niveles muy bajos. Durante el verano, en cambio, el limitante es el tenor de energía para los animales jóvenes. 

Con relación al agua, Saalfeld mencionó que la vaca consume entre 25 y 30 litros diarios en la época de pastura verde. En periodos secos, sin embargo, requiere de 50 a 100 litros por día. A modo de comentario, señaló que los productores chaqueños tienen bien calculada la reserva hídrica. 

El especialista recomendó, además, emplear el confinamiento como una herramienta estratégica y cumplir con los coeficientes técnicos de nutrición. 

Igualmente, señaló que el productor dispone actualmente de distintas tecnologías en maquinarias que le permiten optimizar su producción.

Webinario

El encuentro virtual fue organizado por Pioneros del Chaco S.A. Contó con el apoyo del Proyecto Green Chaco y fue patrocinado por las tres grandes cooperativas de la Región Occidental del país: La Cooperativa Chortitzer, la Cooperativa Fernheim y la Cooperativa Neuland.

El disertante, José Renato Saalfeld, es especialista en manejo de pasturas, suplementación estratégica, confinamiento y formulación de raciones y dietas, con énfasis en la productividad y el medio ambiente en elaboración de programas de costos de producción. Tiene una amplia experiencia de trabajo conjunto con las cooperativas de la zona central del Chaco paraguayo. 

Datos

  • De 5 a 7 meses al año, la producción de forraje de Gatton Panic en el Chaco se encuentra en niveles óptimos. 
  • El técnico recomendó destinar el 15% del total de la superficie productiva a la reserva de alimentos.