Modelo cooperativo como clave del éxito

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Tras veinticinco años de iniciar sus actividades, la Central Nacional de Cooperativas (Unicoop) es actualmente una de las instituciones con mayor potencial del sector productivo. 

La Unicoop celebró su aniversario número 25, en un contexto repleto de transformaciones y desafíos para una entidad que se convirtió en referente del sector agroindustrial del país. 

Actualmente, la central aglutina a siete cooperativas de producción que se encuentran instaladas en los departamentos de Alto Paraná e Itapuá, dos de las regiones con mejores condiciones para el desarrollo agropecuario del país.

Rubén Zoz, presidente de la Unicoop, recordó las dificultades que tuvieron los fundadores de las entidades socias para instalar el modelo cooperativo en una zona en la que no se tenía la costumbre a trabajar en forma cooperativizada.

Después de dos décadas y media, desde la central se encuentran convencidos que el éxito de las entidades se sustenta en los valores vinculados al sector cooperativo, principalmente el sentido de compromiso con la comunidad. Esto se refleja en desarrollo que muestran las regiones en las que se encuentran afincadas las cooperativas. 

El presidente de la Unicoop afirmó que las cooperativas cuidan los intereses de sus socios productores, como también el de las comunidades que forman parte de sus respectivas áreas de influencia.  El objetivo es que el movimiento pueda ser sostenible a largo plazo, agregó. 

Con respecto a los desafíos para las entidades que forman parte de la central, el dirigente espera mayor participación de los jóvenes en el sector. De esa forma se podrá garantizar la continuidad de este exitoso movimiento que tiene como valores esenciales a la ética, el trabajo y la integridad de las personas. 

Compromiso social y económico 

La Unicoop está formada por siete cooperativas de producción: la Cooperativa Pindo, la Cooperativa Raúl Peña, la Cooperativa Multiactiva Naranjito, la Cooperativa Colonias Unidas, la Cooperativa Unión Curupayty y la Copronar. 

Cada una de estas instituciones presenta una historia única. Sin embargo, tienen en común las dificultades iniciales y el trabajo denodado para transformarse en entidades económicamente sólidas y de alto impacto social en sus respectivas zonas de influencia. 

En 25 años de existencia, la Unicoop pudo impulsar las fortalezas de cada una de sus socias, a través de la promoción de las personas involucradas en el trabajo para desarrollar zonas con un altísimo potencial productivo. Todo esto sin olvidar el compromiso medioambiental, expresó Zoz. 

La filosofía de la central es clara. Fomenta el trabajo cooperativizado y busca fortalecer a todas sus asociadas. Por otra parte, y tras dos décadas y media de haber comenzado sus actividades, los retos de crecimiento no terminan. En ese sentido, la incorporación de tecnologías aplicadas a la producción sustentable y sostenible son las principales herramientas, señaló Zoz.