Incoop y Seprelad trabajan en la prevención de ilícitos

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Las cooperativas deben invertir en tecnología y capacitación constante de su talento humano para combatir el lavado de activos y financiamiento de terrorismo.

En este marco, existe un proceso al cual las cooperativas deben adecuarse. La información al socio, el conocimiento pleno de los técnicos y funcionarios, la aplicación de herramientas tecnológicas para el manejo de los datos son aspectos fundamentales a ser reforzados para lograr los objetivos trazados.

El nuevo documento establece preceptos y lineamientos que ayudarán a adoptar prácticas reconocidas a nivel nacional e internacional. El único objetivo es prevenir y evitar la utilización de la economía solidaria para actividades ilícitas como lavado de activos (LA) y financiamiento del terrorismo (FT).

Ambas entidades estatales reafirmaron su responsabilidad en el sentido de fortalecer al movimiento cooperativo en el desarrollo de estrategias que se basen en riesgos. La reglamentación debe ser aprobada y adecuada al estándar internacional en el ámbito de la prevención del lavado de activos y financiamiento del terrorismo.

En una conversación con el presidente del Incoop, Lic. Pedro Elías Löblein, adelantó que existen cambios en relación a los sujetos obligados que son las cooperativas, y los sujetos supervisores que es el Incoop.

“Ahí empiezan los procesos en el ente regulador y luego pasamos a controlar el movimiento en las cooperativas. Se diseña una nueva reglamentación. No queremos caer en errores en donde las cooperativas no van a poder cumplir”, explicó.

El éxito de esta resolución está en la buena reglamentación y su implementación. En este escenario, las centrales y federaciones cumplirán un rol fundamental. Sus cooperativistas y técnicos deberán recibir capacitaciones para hacer entender el sistema.

Los desafíos y trabajos del sector

La capacitación del talento humano y la inversión en tecnología son cuestiones principales una vez que se empiece a aplicar la nueva normativa.

Un punto muy importante por aclarar es que las cooperativas deben remitir sus informes a la Seprelad. El Incoop solo tiene la misión de controlar, fiscalizar y supervisar el cumplimiento.

Las instituciones deben remitir sus documentaciones correspondientes cada tres meses. Este proceso se debe cumplir en ambos casos: si es que existen alertas, de igual forma si todo está en orden.