Analizan adecuación para evitar lavado de activos

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Un plan de adecuación a la normativa, conforme a las nuevas exigencias vigentes y la fijación de un cronograma de aplicación, es la misión del sector cooperativo.

Entre los cambios más importantes se visualizan la implementación de los sistemas de con- trol interno de las cooperativas, los procesos de servicios a los socios ahorristas y prestamistas, procesos de compras, adecuación de los sistemas informáticos, modificación del manual de cumplimiento de Prevención de Lavado de Activo y Financiamiento de Terrorismo.

Se deben reforzar las capacitaciones a los colaboradores de las cooperativas que están vinculadas a las áreas mencionadas y a la dirigencia. La contratación de consultorías especializadas de evaluación de cumplimiento y proceso de adecuación es otro punto obligado y delicado en este proceso.

La    presidenta    de la Conpacoop, Arq. Myriam Báez Rojas, explicó que lo mencionado es solo por citar algunas acciones necesarias. La mencionada lista se puede ampliar o reducir, es- to depende del grado de fortaleza de las estructuras organizativas de las cooperativas.

“Es importante destacar que el cumplimiento de la norma es transversal a muchos servicios prestados por las cooperativas, razón por la cual la ejecución y efectividad de la nueva norma no es responsabilidad solamente del área cumplimiento de PLA y FT de las organizaciones cooperativas, partiendo del Consejo de Administración”, agregó.

El cooperativismo debe trabajar a nivel gremial de manera conjunta con el ente regulador en una reglamentación que permita la adecuación en los ámbitos mencionados. Las cooperativas deberían trabajar en un plan de adecuación a la normativa conforme a las nuevas exigencias vi- gentes y fijar un crono- grama de adecuación.

Antecedentes de la normativa

La normativa anterior de la PLA y FT del sector cooperativo datan del año 2011. Esta situación llevó a los regulados a la elaboración de un documento bien preparado, considerando que en nueve años de vigencia se presentaron una serie de modificaciones en el entorno. Por otro lado, hay nivel de autocrítica necesario para reconocer que entre las incorporaciones incluidas en la nueva normativa se encuentran recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional “GAFI”, es un grupo intergubernamental que establece estándares, desarrolla y promueve políticas para combatir el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo) que han sido emitidas incluso desde el 2012 y que a nivel país debían incorporarse y que ahora llegan a las cooperativas. En Paraguay existen más de 900 cooperativas y 1.800.000 socios de entidades que deben respetar estos procesos.

Puntos principales en la normativa a aplicarse

Los cambios más relevantes en las modificaciones están relacionados a la ampliación de un sistema de administración y gestión de riesgos que requieren una metodología justificada por las entidades.

El Lic. Ariel Torres, asesor técnico de la Conpacoop, informó además acerca de la inclusión al área de compras en cuanto al análisis de riesgos aplicables a los proveedores y transversalmente a ello la modificación de los procesos de los servicios financieros y manuales de cumplimiento. Desde mediados del mes de mayo de este año en la Conpacoop llegó la propuesta de modificación de la norma.

Para los dirigentes el plazo otorgado fue muy corto para la presentación de los descargos, máxime, considerando los momentos muy difíciles de la pandemia.

Al respecto, se ha sugerido reuniones técnicas pero lamentablemente los tiempo no permitió la participación para un consenso amplio.

“A nuestro parecer debió tratarse con más delicadeza al ser una norma de esta relevancia y que implican una imagen no solo del sector cooperativo nacional sino de todo el país”, dijo Torres.

El cooperativismo en general representa uno de los sectores más formales de la sociedad paraguaya, es así que todo cambio en las normas constituye una prioridad.