10 consejos para vivir con más salud

0
94

Suena fácil, pero no lo es. Llevar un estilo de vida saludable requiere de tener voluntad, concientización y constancia para adoptar o modificar hábitos distintos a los ya conocidos. ¿Su gran beneficio? Mejorar nuestra salud, prevenir enfermedades y pro – longar nuestra expectativa de vida.

1. Alimentate de manera saludable y con la frecuencia correcta. Recordá no saltearte las comidas, hacer cuatro ingestas diarias -desayuno, almuerzo, merienda y cena- e incorporar dos colaciones entre ellas.

2. Disminuí la ingesta de azúcares o harinas refinadas. Es importante limitar las cantidades –no eliminarlas– de: azúcar blanca, cacao instantáneo, cereales azucarados, galle – tas, tortas, panificados dulces y salados, gaseosas, golosinas y aderezos industriales.

3. Aumentá el consumo de frutas y verduras. Este tipo de alimentos aportarán fibra, vitaminas y minerales, que te ayudarán a prevenir el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, trastornos digestivos, algunos tipos de cáncer y enfermedades neurodegenerativas. Además, permiten controlar el sobre – peso y la obesidad, ya que la mayoría son bajos en calorías y ricos en agua y vitaminas.

4. Reducí la incorporación de alimentos ultra elaborados. Por ejemplo, de viandas congeladas muy procesadas, alimentos “artificiales” y enlatados. Es decir, todos aquellos que desconocemos cómo fue su elaboración.

5. Leé las etiquetas de conformación de los distintos alimentos. La idea no es solo buscar el número de calorías sino revisar su composición: si con – tienen grasas saturadas o trans que son nocivas para la salud-, sal o hidratos de carbono.

6. Ingerí abundante cantidad de líquido. En lo posible, agua. Se sugiere una ingesta de un litro y medio a dos litros, en situaciones normales -incluidas las infusiones o sopas-. Si te cuesta incorporar líquidos, tené siempre una botella a la vista con la cantidad necesaria. Al finalizar el día, deberá haberse consumido. Y no olvidemos que los extremos no sirven: la deshidratación es tan perjudicial como la sobrehidratación.

7. Disminuí el consumo de sal. Su exceso puede tener consecuencias graves para la salud, como la hipertensión arterial. No le agregues sal a los alimentos sin haberlos probado antes. Lo ideal es cocinar sin sal, luego adicionarla. Nuestro organismo solo necesita pequeñas cantidades: la porción diaria recomendada es de 5 gramos para adultos, 3 gramos para niños menores de 7 años y 4 gramos para chicos de entre 7 y 10 años.

8. Adoptá un estilo de vida activo. 30 minutos de caminata 5 veces por semana pueden cambiar por completo tu estado físico y anímico.

9. No fumes. Recordá que el tabaquismo es la primera causa de muerte prevenible en el mundo. Si lográs dejar el cigarrillo, los beneficios de su cesación son importantes, tanto para el fumador pasivo como el activo.

10. Controlá la ingesta etílica. Los menores de 18 años no deberían consumir alcohol. A partir de la mayoría de edad, se aconseja moderar su consumo.