Paraguay es ejemplo en inclusión financiera

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Un escenario positivo se visualiza desde el 2013 al 2021 en relación al tema. Se ha logrado el bienestar de un alto porcentaje de la población. Por otra parte, se relanzará la ENIF.

Los avances de la inclusión financiera en Paraguay se traducen en el posicionamiento como líder en América Latina en cuanto al uso del pago móvil como instrumento para transacciones financieras. El 29% de la población adulta del país utiliza el servicio de pago móvil, frente al 2% en Argentina, al 5% en Brasil y Colombia y al 19% en Chile.

El secretario ejecutivo del Comité Nacional de Inclusión Financiera, Francisco Ruiz Díaz, explicó que gracias a la tecnología, la exclusión financiera en Paraguay sigue en descenso.

“Estimaciones del BCP dan cuenta que gracias a que el Gobierno decidió realizar el pago de los subsidios a través de las billeteras electrónicas, más de 1,2 millones de personas se incorporaron al mundo de la gestión de pago móvil, con lo cual la exclusión financiera caería desde el 51% (2017) al 35% (2020)”, detalló.

La Política de Inclusión Financiera (PIF) mostró avances significativos en los últimos años. En el pasado se creía que los servicios financieros eran exclusivos para la gente rica. Esto ya no es así gracias a los cambios tecnológicos que sirven para eliminar las barreras de exclusión y mejorar la vida de las personas.

Encuestas realizadas por el Banco Mundial muestran que en el año 2013 la exclusión financiera en el país afectaba al 71% de la población adulta, mientras que en el año 2017 la exclusión fue de 51%.

Deciden relanzar el ENIF y plantean nuevas estrategias

En una reunión realizada el 18 de diciembre del 2020, el Comité Nacional de Inclusión Financiera (CNIF) planteó el relanzamiento de la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera (ENIF).

Esta acción responde a la necesidad de renovar la planificación y potenciar el impacto en la comunidad. Los resultados de todo lo realizado son efectivos y positivos. Es por ese motivo que se tomó esta decisión en el CNIF, en conjunto con representantes del BCP, la STP, el Incoop y la Subsecretaría de Economía del Ministerio de Hacienda, a los efectos de revisar y proponer nuevas medidas para la actualización de la ENIF.

El relanzamiento de la ENIF contempla:

Promover acciones que ayuden a reducir la brecha de acceso a los servicios financieros entre hombres y mujeres. En Paraguay, a nivel financiero la brecha de género llega a 5 puntos porcentuales y a nivel mundial es de 7 puntos.

Proponer medidas en favor de una inclusión financiera que sea amigable con el medio ambiente, lo que hoy se conoce como “Finanzas verdes”.

Atraer inversiones para fondear proyectos con impacto económico, social y ambiental (inversiones de impacto). En América Latina actualmente hay 9.000 millones de dólares que impulsan proyectos con impacto social y ambiental. La idea es encontrar mecanismos para que parte de esos recursos fondeen proyectos de fomento a la inclusión financiera.

Incorporar lecciones aprendidas de la pandemia de covid-19, proponiendo acciones que permitan fortalecer el financiamiento a las mipymes.

Estos temas trabajan diferentes instituciones y en contacto con el Programa de las Naciones Unidas (PNUD), la intención es poder lograr asistencia técnica de expertos internacionales.

Motores de cambio

La innovación tecnológica crea una nueva modalidad en materia de pagos: las cuentas electrónicas o billeteras electrónicas.

Una innovación normativa del Banco Central del Paraguay (Resolución 6/2014) incorporó cuentas electrónicas como operaciones reguladas por la entidad y eso permitió que estas sean válidas como cuentas transaccionales reguladas. La masificación de la tecnología a través de los celulares (el 97% de los hogares paraguayos tienen un dispositivo celular).

La pandemia en la inclusión

En casi todos los escenarios, el covid-19 ha desarrollado efectos positivos y negativos. Por un lado, las personas aumentaron el uso de las herramientas financieras digitales: canales bancarios, aplicaciones, comercio electrónico, medios de pagos electrónicos, etc. Esto facilitó y aceleró la inclusión financiera.

En contrapartida, la pérdida de empleos pudo haber incrementado las actividades de autoempleo en contextos informales y así dio lugar al crecimiento de la informalidad.

El secretario ejecutivo del Comité Nacional de Inclusión Financiera, Francisco Ruiz Díaz, habló como acertada de la decisión de pagar las transferencias sociales mediante billeteras electrónicas. Pytyvõ y Ñangareko permitieron dotar a 1,2 millones de personas al uso de cuentas electrónicas transaccionales.

“No obstante, es necesario realizar un esfuerzo adicional y dar continuidad al uso de esas cuentas. Esto se puede lograr con una Ley de Inclusión Financiera (LIF), la que permitirá asegurar los avances positivos en materia de inclusión financiera”, dijo.