Buscan modificación de proyecto que puede desalentar avance tecnológico

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La firma digital no es una opción para un gran sector de la sociedad

Desde el sector cooperativo plantean eliminar el nivel único de seguridad para no desmotivar la transformación tecnológica y la inclusión financiera en el país.

En el Artículo 103 del proyecto de ley “De los servicios de confianza para las transacciones electrónicas, del documento electrónico y los documentos transmisibles electrónicos” se establece un nivel elevado de seguridad para todas las operaciones financieras, ya sean de alto, medio o bajo riesgo.

Es decir, exige la firma digital. Contar con la firma digital implica un trámite en el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y tiene un costo aproximado a US$ 100, es decir cerca de G. 680.000 de acuerdo al cambio actual.

Así explicó el Ing. Agr. Antonio Ortiz Guanes, gerente general de la Federación de Cooperativas Multiactivas del Paraguay (Fecomulp) y vocero sobre este tema en representación de la Confederación Paraguaya de Cooperativas (Conpacoop).

“Por lo tanto, si se promulga sin la modificación de ese artículo, será un obstáculo para continuar con el avance tecnológico financiero de las cooperativas”, señaló.

La posición oficial de la Conpacoop es el veto parcial del Artículo 103 de la ley. Específicamente, se sugiere eliminar ese único nivel de seguridad que plantea el proyecto.

“El único nivel de seguridad implica que una trasferencia de 100.000 o 150.000 guaraníes, desde tu caja de ahorro en una cooperativa a otra caja de ahorro; o si querés pagar a una persona a través de los servicios de giro de las telefonías, te van a pedir un nivel de seguridad alto, es decir, la firma digital”.

De acuerdo a lo expuesto por Ortiz, es muy poco probable que las personas que realizan pequeñas transacciones soliciten la firma digital. Es decir, quedarán excluidos del sistema financiero electrónico.

“Esto desmotivará las transacciones electrónicas en las cooperativas”. Esto representa un retroceso en la inclusión financiera. Mucha gente, que ya realiza actividades financieras formales a través de las cooperativas, volverá a operar exclusivamente en efectivo, expresó.

Además del trámite y el costo que representa la firma digital, actualmente no existe en Paraguay una institución, sea pública o privada, que tenga la capacidad para agilizar el registro a los 1.800.000 o 2.000.000 de personas que operan actualmente en el sector financiero nacional, señaló Ortiz.

Estos son los argumentos que plantea el sector cooperativo paraguayo, a través de la Conpacoop, para solicitar el veto parcial del Artículo 103.

Adaptación a la tecnología

El gerente de la Fecomulp destacó la rápida adaptación a la tecnología del sector cooperativo paraguayo. El uso de aplicaciones financieras tuvo un crecimiento sustancial en los últimos años.

“Es increíble cómo pegamos el salto en Paraguay con referencia al manejo de las tecnologías, tanto para la educación como para las actividades financieras”.

Repercusión en el mercado financiero

Hace un par de semanas, la DGRV Paraguay organizó una conferencia en la que varios representantes del sector cooperativo paraguayo abordaron sobre la transformación digital de los servicios financieros.

 En la ocasión, José Manuel Bautista, representante de la DGRV en Paraguay y del Proyecto Coopsur de la organización, señaló que el proyecto de Ley de Servicios de Confianza tendrá una importante repercusión sobre los procedimientos de pago de bajo volumen.

Este proyecto plantea un debate, principalmente porque puede frenar el proceso de inclusión financiera a través de sistemas electrónicos.

Es decir, es necesario analizar si fomentará las operaciones de bajo volumen o, por el contrario, si se convertirá en un limitante. “Creo que es un tema relevante para el sector cooperativo”, señaló.

Oportunidad para el sector

El proyecto de ley de “Inclusión y Transparencia” es otra de las propuestas que podrá repercutir en el sector cooperativo, y que tiene que ser vista como una oportunidad, señaló el representante de la DGRV en Paraguay.

Básicamente, plantea que el pago de salarios de las nóminas se realicen a través de medios electrónicos; y lo más importante, tiene en cuenta a las cooperativas.

 “Es una oportunidad inmensa para que las cooperativas se puedan acercar a personas que no son socias. Es una oportunidad, donde todos los componentes del sistema financiero estarán en la lucha para poder participar”.